El aire que respiramos: calidad, salud y clima

Investigadora e investigador: Magdalena Sofia Anguisola Feijoo y Eduardo De la Torre Pascual
Ingeniería Química y del Medio Ambiente. Escuela de Ingeniería de Bilbao

ODS 3. Salud y bienestar

El aire que respiramos es imprescindible para nuestra vida y es esencial que sea aire de calidad. El aire contaminado tiene el potencial de ser realmente perjudicial para nuestra salud y es un problema a escala mundial. Según el informe State of Global Air 2024 del Health Effects Institute, la contaminación atmosférica se ha convertido ya en el segundo factor de riesgo de muerte a nivel mundial, con 7,9 millones de muertes prematuras anuales asociadas a los efectos combinados de la contaminación del aire ambiente y del aire doméstico.

La contaminación atmosférica y el cambio climático son dos caras de la misma moneda: comparten en gran medida las mismas fuentes de emisión de origen antropogénico. Reducir las emisiones de contaminantes no solo mejora la calidad del aire y la salud de la población, sino que contribuye directamente a la mitigación del cambio climático. Abordar ambos problemas de forma conjunta es, por tanto, una de las estrategias más eficientes y urgentes a las que nos enfrentamos como sociedad.

En esta actividad se propone acercar al público a esta problemática, combinando divulgación desde el rigor científico del Grupo de Investigación Atmosférica de la Escuela de Ingeniería de Bilbao y la participación de la ciudadanía. A través de visualizaciones y paneles explicativos, los visitantes podrán conocer los principales contaminantes presentes en entornos urbanos, distinguiendo entre contaminantes primarios —emitidos directamente a la atmósfera, como los óxidos de nitrógeno (NOₓ) y en particular el dióxido de nitrógeno (NO₂), cuya principal fuente en ciudad es el tráfico rodado—, contaminantes de naturaleza mixta como las partículas en suspensión (PM₁₀ y PM₂.₅), que pueden ser tanto de emisión directa como de formación secundaria a partir de otros precursores, y contaminantes puramente secundarios como el ozono troposférico (O₃), que no se emite directamente sino que se forma en la atmósfera mediante reacciones fotoquímicas. Esta distinción es clave para entender por qué las medidas de control de la contaminación no siempre tienen un efecto inmediato y uniforme sobre todos los contaminantes.

El stand incluirá salidas de modelos meteorológicos y fotoquímicos desarrollados por el propio grupo de investigación, que muestran cómo se dispersan y transforman los contaminantes en la atmósfera a escala regional, así como sensores de bajo coste para la medición de calidad del aire que los visitantes podrán ver en funcionamiento, fomentando la participación ciudadana en el seguimiento de la calidad del aire en sus propios entornos. El material estará en castellano, pero las personas que acudirán son bilingües.

El objetivo principal es generar conciencia sobre la importancia de la calidad del aire para nuestra salud y bienestar, así como sobre los perjuicios que supone la contaminación atmosférica en un contexto más amplio de acción climática.